Crear hábitos alimenticios saludables es fundamental para lograr un bienestar general, especialmente si deseas sentirte lo mejor posible en tu vida diaria.

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Cuando empiezan a aparecer sentimientos de ansiedad o incertidumbre, cuando el mundo parece abrumador, ¿cómo podemos cuidar compasivamente de nosotras mismas? Intentemos algo de humanidad común, una de las 3 claves de la autocompasión.

Recuerda estas 3 cosas que todxs tenemos en común:

  1. Todos necesitamos ayuda de los demás en algún punto de nuestra existencia.
  2.  Está bien no tenerlo todo resuelto en la vida.
  3.  Puede ser aterrador y/o incómodo reconocer que no tenemos el control de lo que nos pasa.

Entonces, el medir cada gramo rígidamente, pesar todas las porciones de comida, obsesionarnos con solo tener comida real en casa sin espacio para algún antojo, el leer todas las etiquetas de los productos sin excepción, y el no poder dejar de pensar en nuestra alimentación durante todo el día, puede que parezcan medidas de autocuidado, y salud, pero tiene que ver más bien con obsesión, búsqueda de control (cuando todo afuera está como una locura) y perfeccionismo. No debemos confundir.

¿Cómo proceder entonces? Lo que recomendamos es:

  • Conseguir suficiente comida. Incluyendo alimentos enlatados, en bote, o congelados. No debes temerles, son de calidad y se conservan bien sus nutrientes. Además, la inseguridad alimentaria es uno de los factores que más daño nos hacen a la hora de vivir la ansiedad y estrés.
  •  Practicar habilidades de afrontamiento para  reducir tus niveles de estrés y ansiedad: respira (de forma profunda, inhala por la nariz, y exhala por la boca – esto es un pequeño reseteo del sistema nervioso), medita 5-10mins al día, lee algo que te conecte con tu esencia, hablar con alguien que te apoye, y/o tómate un descanso de las noticias (No necesitas estar en contacto con todo 24/7).
  • Intenta mantener contacto con otras personas: videoconferencias y café con amigxs, ver una peli divertida o hacer una práctica de reducción del estrés como pintar mandalas, hacer yoga online, escuchar un podcast, por ejemplo.
  • Trata de ofrecerte compasión o y a los demás durante este tiempo difícil. Estamos todxs juntxs en esto, y hacer todo lo posible para cuidar de nuestro bienestar físico y mental en este momento nos ayudará a proteger a nuestras comunidades y a los más vulnerables entre nosotros. 

La alimentación es y puede ser un pilar básico en nuestro ritual de autocuidado en estos momentos. Podemos empezar por ser conscientes de cómo estamos comiendo en este momento, la forma en que tragamos, cómo masticamos, cómo saboreamos nuestros alimentos, de dónde vienen (podemos hacer la compra de fruta y verdura en la frutería del barrio y así apoyar también la economía local), conectarnos realmente con la experiencia que representa comer, y poner atención a acciones simples, tales como abrir la nevera, observar cómo es cortar una zanahoria, el olor que desprende la comida cuando la estamos cocinando, o incluso, el impulso de tomar otro bocado antes de haber terminado lo que estamos comiendo sin cuestionarnos si realmente queríamos más, o no, y hasta el dejar comida en el plato si es necesario. 

Cada momento de atención plena se suma e inspira a más práctica, a más conocimiento, a más autocuidado, y a más escucha de las necesidades de nuestro cuerpo. Hagámoslo sin juzgarnos, no necesitamos más críticas.

“He aprendido cosas en la oscuridad que nunca podría haber aprendido en la luz, cosas que me han salvado la vida una y otra vez, por lo que realmente sólo hay una conclusión lógica. Necesito la oscuridad tanto como la luz”.
– Barbara Brown Taylor.