Crear hábitos alimenticios saludables es fundamental para lograr un bienestar general, especialmente si deseas sentirte lo mejor posible en tu vida diaria.

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¿Qué es la cultura de dieta? Vivimos en un mundo donde, aunque cueste entenderlo a veces (yo la primera), categorizamos o juzgamos a un individuo por cómo se ve. Creemos, erróneamente, que el aspecto físico de alguien nos demuestra cómo está su salud, si está feliz o no, y hasta si es exitosa.

Y es que la evolución de nuestros cuerpos ha sido gigante a través del tiempo. En la era paleolítica tenemos a la Venus de Willendorf, un cuerpo completamente alejado de lo que tenemos ahora como estándar de belleza.

Siguió el paso del tiempo y en la época de Platón también tenemos otro tipo diferente de cuerpo como podemos ver en las estatuas griegas, incluso hay unas medidas de cómo debería ser “el cuerpo perfecto”.

Acercándonos a algo más reciente, en los años 20, 30 y hasta en los 50, el verse delgada era símbolo de desnutrición, no era atractivo. En los 50 tener muchas curvas era lo deseable.

Sin embargo, a partir de los 60, y de ahí en adelante, la industria de la moda llega a imponer imágenes de mujeres muy delgadas, y hasta poco saludables, considerando el “heroin chic” como el ideal (en referencia a la heroína).

Ahora, ¿dónde empiezan las dietas? Pues resulta que William Banting parece ser el primero en crearlas. Era un empresario en el sector de funerales que publicó un libro llamado “Carta sobre la corpulencia” en 1864 para defender su éxito después de reemplazar una ingesta excesiva de pan, azúcar y papas con carne, pescado y vegetales en su mayoría.

Desde entonces, las dietas de moda han aparecido en muchas formas. Han habido dietas basadas en líquidos, dieta del vinagre, la dieta “limpia”, dietas de zumos, dietas de celebridades, dieta de la sopa, en fin.

Las dietas de este estilo han sido SIEMPRE soluciones rápidas a corto plazo. Pueden producir una rápida pérdida de peso inicial, pero esto es así por la restricción calórica, que es la misma en todas y cada una de ellas, se llame como se llame.

Cultura de la Dieta

Actualmente, la cultura de la dieta se puede definir como un sistema de creencias y comportamientos sociales que pone el peso corporal por encima de la salud y el bienestar. Es decir, siguiendo esta línea de ideas, la única manera que tiene una persona para estar sana es haciendo su cuerpo más pequeño o delgado.

Dentro de esta cultura se encuentran ciertos ideales, siendo los siguientes, los más importantes:

  • Se impulsa la creencia de que los cuerpos grandes son inferiores o menos que otros, especialmente en comparación con los delgados.
  • Se adora a la delgadez, equiparándola con la salud y la virtud moral.
  • Se promueve la pérdida de peso como un medio para alcanzar un estatus superior.
  • Se estigmatizan ciertas formas de comer mientras que se promueven otras, avergonzando a las personas con respecto a ciertas elecciones de comida.
  • Se oprime a quien no compartan esta cultura, afectando su salud mental y fí

Ahora, si bien la cultura de dieta se relaciona con un aspecto negativo del proceso de pérdida de peso o bien del objetivo por el cual ser delgado, la palabra dieta se aleja de este concepto.

Normalmente se asocia hacer una dieta con el fin de perder peso, pero esto no es así.

Teóricamente, una dieta es la cantidad de alimento, ya sea sólido o líquido, que se le administran al organismo en un período de 24 horas, no importando si esta cantidad cubre o no las necesidades nutricionales. Es decir, una dieta es lo que alimenta al ser humano.

Pero la verdad es que la cultura de dieta, como actualmente se entiende, es algo bastante despreciable, siendo que conocemos que el 95% de las personas que hacen dieta (milagro), no la pueden mantener, y terminan dejándola.

Las dietas no funcionan, simplemente queremos como profesionales que las personas se puedan relacionar mejor con sus alimentos, mientras tienen salud mental y física.

Es por eso que en DFR nos alejamos de la cultura de dieta, y hacemos cambio de hábitos sostenibles.